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Historia del Banco Credicoop y el desarrollo del cooperativismo de crédito en la Argentina

Is in Buenos Aires, Argentina

Para contar la historia del Banco Credicoop Cooperativo Limitado (*) es necesario e imprescindible relatar el desarrollo del cooperativismo de crédito en la Argentina. Su contexto histórico y los sectores que crearon las primeras entidades.

Un dato significativo para comprender el surgimiento en nuestro país de esta vertiente cooperativa, es la existencia de un sector social, las capas medias y los trabajadores en relación de dependencia, que no tenía la posibilidad de acceder al crédito bancario y, por lo tanto, quedaba imposibilitado de hacer con capital propio las inversiones necesarias para mejoras en sus chacras, pequeñas industrias o comercios, o bien instalar un consultorio o, en el caso de los trabajadores, adquirir materiales para construir su vivienda o comprar muebles y artículos del hogar.Como consecuencia de esta situación surgieron organismos financieros no bancarios, entre ellos las Cajas de Crédito, a efectos de cubrir las necesidades financieras de los sectores no atendidos por los bancos.

Así nacen, por especial impulso de inmigrantes europeos, la Cooperativa de
Crédito La Capilla en Ing. Sajaroff Entre Ríos (1913) y la Primera Caja Mercantil Coop. Ltda. en el barrio porteño de Villa Crespo (1918), primera
entidad de las que posteriormente darían origen a Credicoop.

A partir de allí, las Cajas de Crédito fueron creciendo lentamente destacándose por mezclar características cooperativas y mutuales. Funcionaban básicamente con capital propio o formas inorgánicas de ahorro y cubrían las necesidades de la actividad artesanal y comercial en las ciudades y de los arrendatarios y colonos rurales. La mayoría de estas Cajas financiaban, además, la actividad de bibliotecas, escuelas, clubes y otras instituciones comunitarias.

Hacia mediados de 1940, las Cajas de Crédito comenzaron a reflejar el desarrollo industrial que se produce en nuestro país alcanzando un moderado crecimiento y diversificación de los sectores atendidos. En este marco, algunas cooperativas implementaron la operatoria de Cuentas a la Vista con Ordenes de Pago como forma de girar sobre sus saldos.

En 1950 catorce entidades crearon la Federación Argentina de Cooperativas de Crédito para coordinar la representación gremial y el asesoramiento jurídico y contable.
En este contexto, un grupo de dirigentes cooperativos se propuso dinamizar la función de las cajas de crédito transformándolas en pequeños “bancos populares” que pudieran financiar la actividad de la pequeña y mediana empresa nacional.

El agente impulsor de esta transformación fue el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos Soc. Coop. Ltda. IMFC, entidad de 2do. grado creada a instancias del Congreso Argentino de la Cooperación realizado en la ciudad de Rosario en noviembre de 1958. Entre sus principales objetivos iniciales se manifestaba la voluntad de impulsar las ideas solidarias y contribuir a la creación de nuevas cooperativas de crédito en cada barrio y localidad del país.

De esta manera, con el impulso del IMFC, entre 1958 y 1966 se crean cientos de Cajas de Crédito Cooperativo pasando de 197 entidades (124 instaladas en Buenos Aires) a 974 cajas distribuidas a lo ancho y largo de todo el país.

En 1966, el gobierno de facto, la autodenominada «Revolución Argentina», encabezado por el Gral. Onganía inició, a poco de tomar el poder, un doble ataque al movimiento cooperativo: una normativa restrictiva de su operatoria financiera y una campaña difamatoria contra las autoridades del IMFC utilizando los principales medios de prensa con el objetivo de generar una crisis de confianza con la consiguiente «corrida» entre los ahorristas.

Superado el desconcierto inicial, dirigentes y asociados comenzaron a transitar el duro camino de la reconstrucción de sus servicios impulsando también, en el terreno institucional, una larga lucha para lograr el restablecimiento de las facultades recortadas arbitrariamente.

La restauración democrática en 1973 posibilitó recuperar parcialmente, dado la brevedad del período constitucional, a un poco más de 400 Cajas de Crédito sobrevivientes de la embestida dictatorial.

En marzo de 1976 se interrumpe nueva y violentamente la continuidad institucional en nuestro país y las Fuerza Armadas asumen nuevamente el Gobierno. En este contexto, el ministerio de economía encabezado por José Alfredo Martínez de Hoz elabora un anteproyecto de Ley de Entidades Financieras que apuntaba a liquidar al cooperativismo de crédito al plantear la eliminación de la forma jurídica cooperativa como base de estructura de servicios bancarios.

Mediante una importante movilización político-social encabezada por el IMFC (fue la primera acción de resistencia civil a la feroz dictadura) con la adhesión de ciento de miles de pequeños y medianos empresarios, comerciantes, profesionales y trabajadores se consiguió modificar parcialmente el propósito inicial, porque si bien la “Ley” 21.526 de Entidades Financieras (1977) vedaba a las Cajas de Crédito la posibilidad de operar en Cuentas a la Vista, se logró la posibilidad de transformarse en bancos comerciales conservando su forma jurídica cooperativa.

Como resultado de esta situación, 273 de las 375 Cajas de Crédito existentes optaron por transformarse en Bancos Cooperativos. De ellas, 41 Cajas lo hicieron en forma individual y 232 lo hacen fusionándose con otras, dando origen -entre 1978 y 1979- a un total de 77 nuevos Bancos Cooperativos.

En el ámbito de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, mediante la guía del IMFC 44 Cajas de Crédito se fusionan para crear al Banco Credicoop Cooperativo Limitado, que con 64 Filiales es inaugurado el 19 de marzo de 1979.

A partir de allí, debido a las sucesivas crisis económicas, tanto generales como de las economías regionales en particular, los Bancos Cooperativos del interior del país fueron especialmente afectados. Ante esto, en un gesto solidario tendiente a no dejar sin el servicio bancario cooperativo a ninguna región, con la orientación del IMFC Credicoop realiza distintos procesos de absorción por fusión de muchos de ellos.

Hoy, con 250 Filiales, Credicoop es de los primeros bancos privados de capital cien por ciento nacional, uno de los primeros ocho bancos del total
del Sistema Financiero Argentino y el mayor Banco Cooperativo de Latinoamérica. Sus créditos y servicios llegan a ciento de miles de Asociados destacándose, en fiel respeto al mandato de sus fundadores y a la centenaria raíz de su origen, por la atención y apoyo a los sectores de la pequeña y mediana empresa, los comerciantes, los profesionales, los trabajadores y las economías regionales.
Como genuina organización cooperativa, Banco Credicoop es dirigido democráticamente por sus propios Asociados bajo el principio de “Un Asociado un voto”. La participación plena y pertinente de los Asociados en la gestión de la Entidad se ejercita a través de las Comisiones de Asociados que funcionan en cada una de sus 250 Filiales, sus 22 Comisiones Asesoras Zonales y el Consejo de Administración.

Merece una mención especial las Comisiones de Asociados por ser el fruto de una singular creación de Credicoop: son el núcleo básico de dirección y gestión que vela y lleva adelante las políticas definidas en materia comercial e institucional por el Consejo de Administración del Banco.

 Además, las Comisiones de Asociados desarrollan una intensa labor, principalmente junto a otras organizaciones sociales, generando acciones y actividades de distinto carácter tendientes al progreso social, económico y cultural de su comunidad.

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(*) Historia escrita por Carlos Heller de la Gerencia de Relaciones Institucionales del Banco Credicoop Coop. Ltdo.
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