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Las relaciones públicas como conciencia organizacional

 

By István Kovács Halay, Lima City – Perú.

En nuestro contexto actual las Relaciones Públicas van ganando terreno día a día y su importancia se ve reflejada en distintas políticas de comunicación empresarial que ven necesaria una relación franca con la sociedad. Todo esto se lo debemos a la vorágine de la apertura de mercados que trajo consigo la globalización y por consiguiente una mayor competencia entre las organizaciones que brindan diversos productos y servicios a nuestros públicos.

Al respecto en un seminario internacional celebrado en Lima en 1994, el relacionista colombiano Humberto López López mencionó un estudio que se efectuó entre los 850 rectores de las universidades más importantes del mundo, cuyos resultados fueron sorprendentes: “En primer lugar apareció informática, en segundo marketing y en tercer lugar Relaciones Públicas….en el décimo primer lugar apareció Teología”. La reflexión es obvia: ante tanta corrupción y liberalismo en las conductas y las formas de interrelacionarnos, gran parte de nuestra juventud desea reorientarse hacia las relaciones humanas basadas en los valores morales, en el respeto mutuo que todos debemos tener unos hacia otros, y sobre todo, que estamos entrando a una era en donde nos volvemos a acercar al aspecto espiritual, es decir, el estudio de Dios.

Resulta ser muy optimista este resultado y lo que podemos observar que esto al ser planteado veintiún años antes, como una profecía se va haciendo realidad. Ya se menciona en distintos lugares que la tecnología es buena y necesaria para nuestro desarrollo, pero que no se debe abusar de ella pues hay que rescatar el contacto humano entre nosotros. Sin duda alguna, nos referimos a la forma de relacionarnos dentro de la moral que debemos seguir, hecho que también incumbe al contacto que tienen las organizaciones empresariales con sus públicos internos y externos en la sociedad.

Las Relaciones Públicas tienen como fin principal que toda clase de organización se relacione, se comunique e interactúe con su entorno social dentro del respeto que la sociedad nos merece, y a la vez que ella nos acepte y respete por lo que somos. Esto no se puede lograr si es que cualquier organización busca ganarse de una buena imagen o un concepto “favorable” a través de acciones ilícitas como la tergiversación de informaciones, la exageración de nuestros logros o el ocultamiento de nuestras debilidades.

A la luz de esta realidad afirmamos que las Relaciones Públicas se convierten hoy en día en una especie de “conciencia organizacional”, ya que al ser nuestra profesión una labor eminentemente de asesoría al más alto nivel, asumimos el papel de esa voz que nos dice en nuestro interior lo que está bien o lo que está mal, lo moral y lo inmoral, lo honesto y lo deshonesto. Es que nuestra labor tiene una misión crítica en toda organización: la comunicación con nuestros públicos y como consecuencia de ello lograr el buen concepto y la aceptación por parte de ellos hacia nuestras acciones como organización.

Ninguna entidad ahora puede efectuar acciones en forma oculta o clandestina. Los públicos siempre se preguntan: ¿Por qué esta organización conocida por todos no nos permite conocer más de cerca sus acciones? Y al momento surge la posible respuesta como un reflejo en nuestras mentes: Es que algo tendrá que ocultar. Ahora toda organización necesariamente debe abrir sus puertas a los públicos para evitar rumores y asegurar que los públicos que tendrán la oportunidad de conocernos más de cerca se conviertan en nuestros mejores difusores directos de nuestros logros y realidades ante el grupo social que los rodea.

Ahora ante el nuevo contexto social competitivo toda organización que busque acercarse con los clientes debe hacer saber sus acciones. Por lo tanto, aquellos pseudo profesionales en Relaciones Públicas que piensen que no involucrarse y participar en la solución de los problemas sociales u ocultar a la organización ante los ojos de la sociedad les garantizará “pasar desapercibidos” en la comunidad cometen un grave error que la pueden pagar muy caro porque es tan notoria la organización que difunde en demasía sus cosas como aquella que se muestre silenciosa ante la sociedad. Los extremos se tocan. Este es un pecado capital que metafóricamente lo ilustró Sam Black (1) denominándola como “La falacia de las sombras”.

 

Sin lugar a dudas con estas afirmaciones sostenemos que toda acción de Relaciones Públicas que apunte a lograr un buen concepto en la sociedad hacia la organización, primero y antes que todo debe partir por poner en orden a la organización misma, tener a su propio personal identificado y conforme con las políticas de comunicación. Ahí, desde dentro de la propia organización parte esa conciencia que debe orientar a toda empresa a respetar a sus propios públicos internos, ambivalentes y externos informándolos con la verdad, haciéndolos partícipes de las decisiones que se tomen y así lograr ese equilibrio de intereses en donde ambas partes, tanto públicos como empresa se sientan ganadores. A esto lo podemos denominar como la política de crecer con la gente y no a costa de la gente.

 

Checklist de las relaciones públicas como conciencia organizacional

 

Este listado de preguntas permite a cualquier organización hacerse una autoevaluación, y para este caso un “examen de conciencia” sobre su realidad en diferentes ámbitos: desde su realidad tecnológica hasta el estado de las relaciones que puede llevar con los públicos. Esta herramienta puede servir para que nuestras organizaciones en forma objetiva se autoexaminen y a conciencia conozcan su realidad para que, basándose en ello, posteriormente efectúen los programas y políticas de comunicación más idóneas que les permita cumplir con su finalidad: alcanzar el desarrollo en base al concepto favorable por parte de la sociedad. (2)

 

A continuación, proponemos este listado de preguntas que pueden ayudar a las organizaciones a conocerse a sí mismas y ver el estado de sus relaciones frente a sus públicos.

 

  1. ¿Poseemos realmente una política interna y externa de Relaciones Públicas?
  2. ¿Contamos con profesionales capacitados e idóneos en Relaciones Públicas que estén en constante investigación sobre las necesidades de nuestros públicos internos y la sociedad?
  3. ¿Nuestro público interno está enterado y participa en el desarrollo de nuestras acciones y en la toma de decisiones en la organización?
  4. ¿Tenemos buenas relaciones con los medios de comunicación para que éstos puedan difundir adecuadamente nuestras acciones en la sociedad?
  5. ¿Promovemos el desarrollo personal y profesional de nuestros públicos (interno, ambivalente y externo) mediante programas de capacitación a fin de que puedan rendir mejor en nuestra organización y en la comunidad misma?
  6. ¿Estamos motivando para identificarse mejor con nuestra organización a nuestro personal, nuestra comunidad y nuestros clientes?
  7. ¿Desarrollamos la política de puertas abiertas o Kimono abierto para que nuestros públicos externos nos puedan conocer más de cerca?
  8. ¿Estamos comprometidos socialmente y participamos activamente en el quehacer de nuestra comunidad mediante nuestra responsabilidad social apoyando diversas campañas de salud, deportivas, culturales y sociales que les permitan alcanzar su desarrollo e integrar a sus miembros entre sí
  9. ¿Nuestros ejecutivos se acercan al personal de nuestra empresa para conocer de cerca su trabajo, sus logros y dificultades?
  10. ¿Sabemos escuchar a nuestros públicos y fomentamos el uso del buzón de sugerencias para conocer de cerca la imagen y el concepto que éstos puedan tener de nosotros?
  11. ¿Brindamos información oportuna y clara a nuestra comunidad sobre los problemas que podamos tener en un momento dado para que ella nos pueda ayudar en solucionarlos en conjunto?
  12. ¿Apoyamos los talentos en las artes, el deporte y la ciencia que puedan presentarse en nuestra sociedad mediante el mecenazgo?
  13. ¿Somos solidarios y brindamos ayuda social mediante donaciones y auspicios a la comunidad en tiempos de catástrofes naturales?
  14. ¿Tomamos la iniciativa de ayudar a nuestra sociedad o esperamos que ella nos pida que la ayudemos? ¿Nos anticipamos a ello o reaccionamos ante el clamor de la sociedad?
  15. ¿Nuestras informaciones son tomadas con interés por nuestro personal, la comunidad y nuestros clientes?
  16. ¿Llevamos un control sobre el estado de las informaciones que difunden sobre nuestra empresa los medios de comunicación en nuestra sociedad?
  17. ¿Respetamos la cultura, valores y creencias del medio social quien nos acogió para desarrollarnos en él?
  18. ¿Desarrollamos el amor por nuestra labor y actuamos con cortesía frente a todos nuestros públicos sin efectuar discriminaciones por raza, sexo, origen cultural, credo o condición socioeconómica?
  19. ¿Disuadimos a nuestra directiva para evitar efectuar acciones ilegales que atenten contra los intereses sociales ante la tentación de cumplir a como dé lugar nuestros objetivos privados?
  20. ¿Promovemos campañas para enseñar a nuestra comunidad los valores y la ética para ayudar a que todos convivamos mejor?
  21. ¿Promovemos el respeto a Dios, la Patria y la Ley en nuestra sociedad?
  22. ¿Protegemos la ecología y el medioambiente en nuestra sociedad?

 

Como se puede observar, estas preguntas son claves para conocer si realmente nuestra organización actúa con transparencia en su integración con la comunidad que le permite desarrollarse y crecer. Es de saber que una organización que no cumpla con dar una respuesta mediante acciones concretas a estas preguntas, nunca obtendrá la simpatía y la aceptación en nuestra sociedad. Esto último es netamente tarea de las Relaciones Públicas.

 

 

 

 

 Perfil del escritor:

István Kovács Halay es Doctor en Gestión Educativa y Magíster en Administración Educativa de la Universidad Peruana Unión (UPeU). Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación especializado en Relaciones Públicas y Marketing egresado de la Universidad de San Martín de Porres. Docente universitario en las facultades de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Privada San Juan Bautista (UPSJB), Universidad Peruana Unión (UPeU), Universidad Peruana Simón Bolívar (USB) y en la Universidad César Vallejo (UCV) en la ciudad de Lima. A nivel de posgrado, es docente de la Maestría en Administración Educativa en la Universidad Peruana Unión (UPeU). Es director regional por el Perú de la Red Iberoamericana de Relaciones Públicas (REDIRP). Actualmente es consultor independiente en diversas organizaciones empresariales en Relaciones Públicas, neuromarketing y gestión del talento humano. Es Conferencista y trainer nacional e internacional en temas de Relaciones Públicas, Marketing, Educación e investigación científica. Autor de los libros: Relaciones Públicas: Del presente al futuro – editorial Alberto Díaz (2002), Relaciones Públicas: Ética, valores y teorías (2007) y un manual sobre Marketing aplicado a instituciones educativas (2011)- editorial de la Universidad Peruana Unión.

 

 

Referencias Bibliográficas

  1. Black, Sam. ABC de las Relaciones Públicas. Ediciones Gestión 2000. ESERP. Barcelona, España. 1994. pp. 22
  1. Kovács Halay, István. Relaciones Públicas: Del presente al futuro. Editorial Alberto Díaz. Lima, Perú. 2002. pp. 121 -122

 

 

 

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