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¿Cómo crear una cultura alineada con toda la organización?

By Verónica Funes de Buenos Aires city, Argentina

El desafío de implementar una cultura consistente a lo largo de una organización que trabaja remotamente.

Construir y establecer una cultura consistente a lo largo de una organización que trabaja en forma remota y con grupos de trabajo en varios lugares físicos es una tarea difícil y dura– pero como líderes de negocios será además una de los más importantes desafíos que demuestren el liderazgo de cualquier gerente, jefe, supervisor o persona que tiene gente a cargo.

Los trabajadores remotos o home-based se pierden de la interacción diaria que uno puede tener en la oficina, muchas veces esas posiciones son idealizadas y a veces puede ser que trabajen con diferentes ciudades, culturas e incluso en diferentes usos horarios.

Para asegurar que los valores culturales organizacionales se practiquen consistentemente a lo largo de toda la organización, se deben inculcar de arriba hacia abajo siendo conscientes y consistentemente respetar la esencia con el ejemplo, lo que se dice de lo que se hace. Esto crea el verdadero mensaje cada vez. Ayuda a prevenir que las personas vivan diferentes realidades o crean su propia realidad.

Comparto algunos tips para crear y mantener una cultura consistente.

 

La comunicación es la clave

Una regular comunicación es la mayor herramienta para achicar la brecha entre la casa central o las oficinas y los grupos remotos.

En estos casos lo mejor es estar sobre-comunicados. Use servicios de mensajería instantánea, sitios o aplicaciones de video mensajes o video conferencia, no descartemos las tradicionales formas de comunicarnos que para algunas generaciones son muy apreciadas aunque a veces no parezcan muy eficientes. Encontrar una línea de comunicación óptima para cada grupo y para cada miembro del grupo facilita la sensación de conexión y entendimiento del progreso de cada tarea y del trabajo diario.

Dar y recibir Feedback es la piedra angular de cualquier proceso de comunicación efectiva. Esto se puede verificar fácilmente implementando una encuesta regular para relevar data relacionada con el negocio y usarlo de termómetro anónimo para evaluar qué calidad de comunicaciones tiene la compañía, así como también darle a cada uno de los miembros una voz. Ayuda a detectar qué cosas debemos frenar, empezar, cambiar y continuar haciendo a lo largo de la organización para asegurar que todos se estén dirigiendo hacia la misma dirección.

Para comunicarse efectivamente con tu equipo se necesita hablar abiertamente con ellos cada vez que sea posible. Es muy difícil encontrar tiempo para todos, entonces hay que pensar y crear un sistema para ellos para que te puedas comunicar vos también. Dejar mensajes sin contestar puede hacer sentir no escuchado y sin soporte. Si trabajas en una diferente locación que la gente de tu equipo, el tiempo entre llamadas o correos es mayor. Es importante coordinar entre ambos para ver cuál es el canal más apropiado y el mejor horario para contactarse.

Reuniones cara a cara regulares ayudan a forjar vínculos y construirlo en el lugar de trabajo es un esfuerzo adicional, muchas veces minimizado. Los tonos, juicios de valor, entendimientos, comunicaciones no verbales son más fáciles de hacer realidad con las reuniones cara a cara.

 

Empoderar a las personas que trabajan con uno mejora la implementación de la cultura

Empleados empoderados son el sueño hecho realidad de cualquier líder de negocios. Ellos van a resolver los problemas independientemente, toman sus propias responsabilidades y conocen y trabajan en pos de los objetivos de la compañía acompañando todos los drivers del negocio e impulsarán la cultura deseada para la organización.

Simon Sinek del New York Times sugiere que empleados empoderados tienen la posibilidad de tomar sus propias decisiones sin una supervisión directa. Ellos tienen la posibilidad de salir desafiar lo que se viene haciendo hasta ahora, cambiar las reglas y hacer lo que consideren necesario relacionado con lo que consideran correcto para optimizar los resultados de la organización. – Esta frase refleja cómo un empleado empoderado va a usar todas las herramientas al alcance de su mano para ponerlas a disposición y completar una tarea, si y solo sí está alineado con los objetivos de la compañía y no tiene otra intención oculta.

La construcción de la confianza es la base para crear una cultura de empoderamiento, lo primero que se necesita es tener los objetivos claros y construir confianza porque el ser humano es complejo y las intenciones personales tienen que ser transparentes para que no sean intenciones opuestas a los objetivos de la organizaciones y trabajar construyendo un balance respetando a ambas partes para que sirva y ayude a cubrir las expectativas de empleado y empleador.

Los empleados remotos requieren libertad de acción para cumplir con sus responsabilidades poniendo en práctica lo mejor de sus habilidades, esto quiere decir que se necesita confiar en ellos, en lo responsable que cumplirán sus tareas y la mejor manera que llegarán a cumplir sus objetivos lo más alienados posibles con la organización. Si limitamos a un empleado remoto a actuar y le sugerimos que espere nuestra aprobación para cualquier decisión lo único que logramos es enlentecer cualquier proceso, crear frustración en el empleado y desmotivarlo, subestimando su capacidad.

Depende de cada una de las personas que tiene gente a cargo empoderar a los empleados que nos reportan para que trabajen independientemente y desarrollen habilidades de liderazgo y lo pongan en práctica.

 

Manejar expectativas
A los trabajadores remotos se les puede complicar entender la visión y la cultura organizacional, cada uno puede entender lo que puede entender y está condicionado por su modelo mental. Seteando expectativas claras y regularmente facilita y ayuda a prevenir confusiones o tener diferentes ideas de la visión organizacional.

Comunicar formalmente y publicar las expectativas es una buena práctica para evitar malos entendimientos. Es una buena manera de presentar una visión de qué se espera de los empleados y de sus tipos de conductas, métodos de trabajo y actitudes frente a los valores de la compañía. Creando un documento físico y actualizado se previenen las distorsiones o significados erróneos de los valores organizacionales a poner en práctica.

Los empleados remotos necesitan tener en claro qué se espera de ellos exactamente, la forma de designar tareas y especificar el trabajo con determinado grado de detalle depende del líder del grupo. Lo más importante es que el equipo conozca cuáles son sus expectativas, cuáles son los objetivos que tiene que alcanzar para tener éxito en su trabajo y estar alineados a la organización.

 

Sea consistente

Para poder mantener las sugerencias previamente mencionadas en forma efectiva, deberá demostrar consistencia y seguimiento en sus acciones por medio de una comunicación fluida, un buen tono cordial y la disponibilidad de respuesta que requiere un trabajador remoto.

Cada una de las personas que tiene gente a cargo debe ser un modelo a seguir de los valores organizacionales y de la cultura corporativa. Conscientemente deberá hacer un esfuerzo para poner en práctica los negocios de la mejor manera que reflejo las actitudes y valores deseados en la organización.

Asegurar en aplicar los mismos estándares que se esperan a los empleados ayuda a comunicar en forma consistente la forma de aplicar los valores culturales. Hay que prestar mucha atención en no decir una cosa a un equipo y otra a otro que refleje una actitud diametralmente opuesta, de esta forma enviaría un mensaje distorsionado donde se contradice lo que dice con lo que hace.

Muchos empleados son muy observadores de este tipo de actitudes. Como somos personas que tiene gente a cargo debemos hacer un esfuerzo consciente en demostrar qué esperamos de la gente que nos reporta y mantener consistencia en nuestros actos y en nuestras operaciones diarias. Esto tiene un efecto en cascada en toda la organización y ayuda a construir una cultura organizacional unificada y sustentable tanto en las oficinas como con las personas con las que trabajamos remoto, reflejándolas también en nuestros clientes y proveedores.

 

 

Todas las buenas prácticas mencionadas en éste artículo requieren un esfuerzo y una comunicación constante de arriba para abajo, buscando consistencia en todos los niveles organizacionales. Mientras más a gusto se sientan los empleados compartiendo los valores culturales organizacionales, más comprometidos se van a sentir con la organización.

Es importante aclarar que para ponerlo en práctica, los líderes deben desarrollar habilidades conversacionales, estar involucrados y ser partícipes en practicar la cultura organizacional deseada.

 

 

 

Perfil del Autor

Verónica Funes es directora de 7010 Group, consultora especializada en el desarrollo del Capital Humano y Transformación Cultural. Licenciada en Administración de la UBA y MBA de la UTDT con más de 17 años de experiencia en relación de dependencia y en diferentes posiciones gerenciales, principalmente en posiciones generalistas y regionales en el área de Recursos Humanos. Actualmente se encuentra desarrollando trabajos de consultoría con programas de outplacement, coaching de carrera, reclutamiento, executive coaching, team buildings, planificación estratégica de RRHH y desarrollo de indicadores de gestión para RRHH. Brinda capacitaciones in company para mandos medios, manejo de diferentes generaciones y equipos de trabajo. Docente universitario, actualmente con dos cursos de Técnicas Gerenciales y Gestión de Calidad en la licenciatura en Dirección del Factor Humano en la IUEAN, Auxiliar en Marketing Avanzado con Roberto Serra en la UdeSA y con experiencias anteriores en la UBA y la UdeMM.

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